Estás aquí:  Inicio arrow Secciones arrow Testimonios arrow Testimonio de Hector Fabio Pineda

Testimonio de Hector Fabio Pineda
miércoles, 18 de agosto de 2010
Lecturas: 1287
Hector Fabio Pineda de Pereira, actualmente vive en Medellín. Hoy quiere compartir con nosotros como Dios lo tocó a través de la Santa Eucaristía y le ayudó a abandonar sus vicios. Él nos recuerda que "todos los diferentes grupos  católicos somos uno mismo pues tenemos un mismo pastor y una misma madre: Jesús y María""Yo tengo 31 años y hace 4 años el Señor cambió mi vida, pues yo desde los trece años empecé a tomar y llegué a un punto donde me daba taquicardia todos los fines de semana o entre semana por tomar, siempre me encerraba en una habitación a llorar pues yo quería dejar esa vida...

...luego me fui a vivir con mi actual esposa y nació nuestro primer hijo Santiago y a los cinco años le dio meningitis y yo muy angustiado, luego de tres meses de estar el niño hospitalizado yo no aguanté más y le prometí a Dios que si el niño se sanaba yo dejaba esa vida mundana y a los tres días le dieron de alta al niño y no se explicaban que pasó pues el niño ya en los exámenes mostraba que no tenía nada, pero yo si sabía y me dio mucha alegría y también sentí mucho susto.

Luego de 2 meses no aguanté más y duré 2 días tomando, al otro día era jueves y mi esposa me invitó que fuéramos a un grupo de oración que hacían con  exposición del Santísimo en la Catedral de Pereira y a mí no me gustaba ir a misa pero como estaba arrepentido fui y allí me sentía muy apenado pues todo el mundo aplaudía, luego cuando el sacerdote salió con el Santísimo yo tenía la cabeza agachada e inmediatamente sentí como si me hubieran tocado el pecho, al lado del corazón, yo abrí mis ojos a ver quién era y no vi a nadie, empecé a sentir algo en mi corazón como si me lo estuvieran exprimiendo y mis manos temblaban, yo empecé a acordarme de todas las borracheras que me había pegado en mi vida y no podía dejar de llorar, luego de un tiempo así, mis manos se levantaron y de mi boca solo salía la palabra: 'perdón Señor, perdón'.

Luego de aquella experiencia inmediatamente me casé y ahora tenemos otro hijo se llama Emmanuel y nació el 25 de diciembre, luego entré a servirle al Señor en la RCC de Pereira y ahora estamos acá en Medellín hace cinco meses por cosas de mi Jesús, estoy feliz de estar en esta ciudad pues me fui enamorando de la Santísima Virgen María y más cuando empecé a ver televida, los programas que da el hermano Wilson.

Hermanos, quiero pedirles que oren por mí pues estoy viviendo en Bello y por mi trabajo no he podido dedicarme a buscar una comunidad y por acá en cabañas donde vivo no la he encontrado, me gustaría entrar a sus grupos de oración; la otra dificultad es que no conozco a Medellín.

Muchas gracias los quiero mucho con el amor de Jesús y María.

Nunca se nos olvide que Jesús nos espera en la santa Eucaristía y que todos los diferentes grupos  católicos somos uno mismo pues tenemos un mismo pastor y una misma madre: Jesús y María"