Secciones
Testimonios
Testimonio de Nancy Garcia

| Testimonio de Nancy Garcia |
|
viernes, 17 de abril de 2009 Lecturas: 3492 |
|
|
Nancy Garcia nos comparte su testimonio de conversión tras estar en el retiro en Cali en marzo de 2005.
LA VIDA ANTES DEL RETIRO Es más fácil dar testimonio de una conversión cuando tu vida ha sido sin Dios, que cuando conoces de Él y sabes de su misericordia, y aun así lo desprecias, lo olvidas y tomas la decisión de depositar todo tu amor, tu estima, tu confianza, en una persona que te lleva a pecar mortalmente, y te excusas que es por amor; duele más, la herida es más profunda, cuando reconoces tu pecado.
DURANTE EL RETIRO Estaba herida, pues esa persona me había prometido muchas cosas, pero al final me había dejado vacía, sucia y con la sensación de que yo no valía nada, ni para Dios ni para ningún otro hombre, y esto me hizo revivir momentos duros de mi pasado.
Al llegar el momento de la actividad del barro, donde se embadurnaban todos, cuando llego el momento en que los hombres se arrodillaban ante las mujeres para pedirles perdón por el daño que nos habían causado, me di cuenta que dentro de mí se albergaba un sentimiento de rencor y odio por todos los hombre que me habían hecho daño y empecé a recordarlos uno por uno y sentía que no podía perdonarlos, y en ese momento sentí un gran dolor, porque me había dado cuenta de que a todas mis heridas les había puesto una curita para no verlas, pero seguían sangrando, como si fuera la primera vez.
Hoy puedo decir que en Rodrigo conocí el hombre más puro del mundo, pues en su mirada sentí que era Jesús mismo quien me miraba y me decía ¿acaso hay impureza en mi?, a partir de esta miraba he quedado con la certeza de que Jesús siempre está ahí diciendo venid a mi todos los que están cansados y agobiados que yo os aliviare y daré descanso a vuestras almas. SU VIDA DESPUES DEL RETIRO Antes de contarles como es mi vida actualmente, quiero decir que amar y seguir a Cristo es lo más hermoso que nos puede pasar en la vida, pero también es lo más difícil porque para seguirle hay que abrazar nuestra cruz con amor y reconocer que sin cruz y sin muerte no hay resurrección.
CopyRight © Lazos de Amor Mariano ®
|
