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| ¡12 años de bendiciones! - Wilson Tamayo |
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martes, 30 de agosto de 2011 Lecturas: 436 |
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¿Qué le sucede a un niño cuando cumple sus 12 años?Muy sencillo, ya no es un niño: ya es un adolescente. Sí, se nos creció el niño y ya tenemos a todo un adolescente. ¡Qué linda infancia hemos vivido! Hoy, en el cumpleaños número 12 de nuestro movimiento Lazos de Amor Mariano miro hacia atrás y se me quiebran los ojos en lágrimas de felicidad… Son tantos los recuerdos bellos, tantas las aventuras inigualables, tantas las personas maravillosas…
sobre todo ¡son tantos los milagros y las conversiones! ¡Ni viviendo 100 años tendría tiempo para escribir lo que hemos vivido! Cómo no recordar el día que conocí a Rodrigo, nuestro fundador, en aquel grupo de oración del viernes cuando las personas que íbamos se podían contar con los dedos de una mano: ¡en aquella época Rodrigo todavía tenía el cabello negro! ¡Cómo pasan los años!... Cómo olvidar el primer retiro de conversión que hicimos en LAM cuando Dios manifestó su gloria en medio de nuestra debilidad… cómo no recordar las jornadas de preparación para la consagración a Jesús por María que hacíamos los Domingos después de estar en vigilia todo el Sábado ¡casi nos dormíamos dando las charlas! ¿Y qué decir de las misiones? Barranquilla, Cali, Bogotá, Quito, Guayaquil, Santo Domingo, Tuluá… ¡Ah, tantos recuerdos hermosos! Sí, miro hacia atrás con felicidad.
Debo reconocer sin embargo, que hay recuerdos que traen nostalgia al corazón… pienso ahora en los misioneros que estuvieron en orden de batalla… y que hoy, por alguna razón, ya no están; pienso en aquellos cuyos ojos brillaban de amor cuando salieron del retiro o en el día de su consagración a Jesús por María, y que luego, cabizbajos, dejaron opacar aquella mirada… pienso en aquellos a los que se les amó y se les intentó ayudar con nuestras limitadas fuerzas y que hoy están afuera señalando y denigrando lo que antes defendieron… Sí, esto trae nostalgia al corazón. Pero a pesar de todo ¡qué hermosa infancia!
Empezamos nuestra adolescencia en las manos de Nuestra Señora del Carmen… en las mismas manos que nos tomaron al nacer. Miramos hacia el futuro con esperanza… hemos sido espectadores de la obra de Dios… nosotros mismos nos hemos maravillado viendo como Dios obra en medio de nuestra pequeñez. De seguro, Dios seguirá obrando por nuestra mano siempre y cuando nos mantengamos fieles a su llamado. Sí, es cierto, en el horizonte se ven nubes cargadas de aguas y relámpagos, pero ¿a qué temer? “mi auxilio viene de Yahvé que hizo el cielo y la Tierra” (Sal 121,2). No nos corresponde saber qué viene para LAM en los años venideros… sólo nos corresponde ser fieles hoy. ¡Que el Señor bendiga a su Iglesia y a todos los miembros de esta gran familia espiritual!
Lazos de Amor Mariano es un movimiento de la Iglesia y para la Iglesia
¡Feliz cumpleaños Lazos de Amor Mariano!
Con cariño, Wilson Tamayo
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¿Qué le sucede a un niño cuando cumple sus 12 años?