Obsequios a María | Día #30

¡Todo por la Inmaculada! ¡Nada sin Ella!

El día de hoy estaremos trabajando la virtud de la Paz.

“Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y me abrasé en tu paz” (C 10,27,38).